Amanecimos en un motel de carretera, con sólo lo justo para salir adelante durante el día. Sonreíste al verme despertar, como si verdaderamente me quisieras. Luego comenzamos a perdernos en algún lugar lejano, en aquel Chrysler azul marino, mientras nos perseguía una mañana de faisanes.
Qué tiempos aquellos.
Mostrando entradas con la etiqueta mentira. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mentira. Mostrar todas las entradas
domingo, 8 de marzo de 2009
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
